Tras los cafeses, infusiones y sopicaldos de antojo, retrocedemos hasta San Martín de Luiña, donde volvemos a parar, tras 3 kms de intensa ruta, en la plaza de su alta iglesia.

Es de 1726, modificada en 1964 y que, entre otras muchas cosas, tiene una inscripción que reza "no pasar de aquí a oir misa los baqueros". Esta prohibición estuvo en vigor hasta 1844. Era tal la especie de marginación que ejercían los marinuetos o xaldos de la costa contra los vaqueiros.
También se puede ver en el suelo otra inscripción para separar las sepulturas (ya sabéis que antes los enterramientos se realizaban dentro de los propios templos): "División de sepulturas entre forasteros y baqueros".

