
Cuando Maureen Hendon, de 49 años, y Robert Reese, de 53, detuvieron ayer su moto delante del Puente Colgante en el pilar de Getxo concluyeron un viaje de 4.500 kilómetros que les ha llevado a visitar todas las estructuras de este tipo que hay en Europa. Su objetivo no era otro que recaudar fondos para la Kidney Wales Foundation for a New Life, una asociación que en su Gales natal busca facilitar los transplantes de riñón. Maureen, que ha sufrido cuatro intervenciones a lo largo de su vida, quería demostrar también que un transplantado «puede hacer realmente lo que desee».
Oriundos de Newport, que posee uno de los siete transbordadores europeos, cogieron un mapa a principios de mes y trazaron una ruta que pasaba por todos los puentes colgantes del continente: de su ciudad natal a Alemania, pasando por Francia y acabando en Vizcaya. Se sabían la lista de memoria: Newport, Middlesbrough y Warrington en Gran Bretaña, Rendsburg y Osten en Alemania, Rochefort en Francia y finalmente el Puente de Vizcaya frente al que ayer posaban. Casi diez días de travesía en ferry y carretera en los que han podido comprobar que de todos los transbordadores el nuestro es el que se encuentra «en mejor estado y parece que se usa mucho», comentaban admirados por el tráfico de la barquilla.
La situación de los puentes con barcazas en Europa es variable. Los Reese explicaban que uno está abandonado, el de Warrington, mientras que el de Rochefort está cerrado por obras. Mientras, en la ciudad francesa de Nantes aseguran que están pensando reconstruir el suyo, que se perdió durante la II Guerra Mundial.
Fuente:
http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20110414/margen-izquierda/pareja-galesa-recorre-moto-20110414.html