Al día siguiente salimos en dirección Brest, por una zona que ya teníamos muy conocida, le Port du Moulin Blanc, para acercarnos a Oceanopolis.
Al lado del puerto deportivo, Oceanopolis es un gran acuario, donde se puede pasar perfectamente el día entero, con cafeterías, restaurantes, recintos exteriores donde les dan de comer a las focas, a los leones marinos, etc…
Un lugar bien agradable y muy recomendable, sobretodo si hay niños en la familia….
Mientras comíamos en la terraza del restaurante (un menú digno, por 10 €; el agua, como siempre, gratis y muy fría) orbayó un poquito, pero enseguida empezó a salir el sol.
La foto no le hace justicia ya que este pequeñín era completamente azul y tenía unos ojazos que parecía un dibujo de Walt Disney.
Una vez fuera, hacía un sol de justicia y la moto estaba “recocida”
Como somos un poco cotillas….
…nos quedamos mirando como botaban una embarcación.
Luego tomamos la autopista en dirección Vannes para visitar un pueblito cercano, Plougastel-Daulas. En Daulas hay una antigua abadía al lado de un cementerio cuyos restos acogen un aula de la naturaleza.
Posee unos jardines hermosos, con distintas zonas (cultivo de hortalizas, de vegetales comestibles y de hierbas de todo tipo que harían las delicias de la hechicera más exigente, zona de bosque, caminos surcados de bancos que invitaban al reposo y relax…)
En realidad yo iba buscando uno de los “Calvarios” más bonitos de Bretaña, que, luego me enteré, no estaba en la parte de Daulas, sino en la otra parte del pueblo, en Plougastel.
Esto fue lo que nos encontramos cuando logramos entrar al pueblo.
Seguimos dirección sur hacia Le Faou, otro pueblo con encanto. Pequeño, coqueto y bonito, con boulangeríe-patiserie muy buenas.
A partir de aquí dejamos la autopista de Vannes y nos dirigimos, en dirección oeste, hacia la “Península de Crozon” a donde entramos a través del Puente de Térénez.
Una característica de los franceses, ellos van a tener bases militares en los sitios más insospechados; aquí se ve la entrada a esta base de entrenamiento (parecía) que se encuentra en medio de una zona turística; dejé de tomar fotos, no siendo que se exaltaran y termináramos en una celda…
Atravesamos el pueblecito de Roscanvel…
El cielo y el mar casi parecían ser lo mismo…
Y, por fin, llegamos a nuestro destino, POINTE DES ESPAGNOLS. Con semejante nombre ¿cómo íbamos a resistirnos a visitarlo?
Pointe des Espagnols, con sus acantilados de más de 60 metros, es una punta de tierra que se encuentra enfrente de la ciudad de Brest.
Y está tan estratégicamente situada, que durante siglos ha tenido fuertes militares hasta las últimas casamatas construidas por los alemanes durante la 2ª Guerra Mundial y que formaban parte de la “Muralla del Atlántico”.
Brest se asienta en la zona norte de una gran entrada de mar (a la cual le llaman la Rada de Brest) que forma casi un gran mar interior cuyo extremo sur es, lo que antes del siglo XVI, se llamaba Pointe du Roscanvel.
Vista de la ciudad de Brest desde Pointe des Espagnols.
Y… ¿por qué cambio de nombre a partir del siglo XVI? Esto merece un poco de explicación histórica.
Allá en Francia, entre los años 1558 y 1598, hubo lo que se dio en llamar “Las Guerras de Religión”.
En aquella época había dos grandes grupos de poder político y religioso, asociados a dos países poderosos. España (en cuyo imperio “no se ponía el Sol”) católica hasta la medula, con acúmulo de tierras desde las Américas hasta Oriente. Y Gran Bretaña, con grandes aspiraciones de quedarse con lo que España tenía y profundamente protestante.
Lucharon entre sí muchas veces pero también encontraron en Francia un territorio sobre el cual ambos querían tener influencia, y para ello nada mejor que hacer de Francia católica (según los españoles) ó bien protestante luterana o “hugonote” (lo mejor para los ingleses).
Estos restos de un fuerte son de una época posterior a los hechos relatados.
El bando español apoyaba a la “Liga católica”, encabezados por la familia de Guisa y los ingleses apoyaban a los Borbones, a la cabeza de los cuales estaba Enrique III de Navarra (futuro Enrique IV de Francia).
El resultado: tras muchas guerras y muertes, sólo quedaba Enrique para portar la corona francesa, pero los católicos y Roma no le apoyaban. Para poder entrar y reinar en París, Enrique se declara “católico” y dice la famosa frase “París bien vale una misa” (o sea, sigo siendo protestante pero quiero el poder). En 1558 se firma el Edicto de Nantes, donde se declara a Francia católica, pero donde también se permite la religión protestante.
Y todo este rollo ¿para qué?
En 1594 ocurrió en este punto lo que se llamó la “Batalla de 1594 o el Sitio de Crozón” (Crozon es la península donde está situada la Punta de los Españoles); para mi, desde que conozco su historia, le llamo “EL ALAMO ESPAÑOL”.


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Durante las guerras de religión el bando español, con el rey Felipe II a la cabeza, mandó tropas para que sus aliados franceses pudieran tomar Brest (cuidad estratégicamente situada para la entrada a territorio francés de la marina española).
Como Brest fue muy difícil de tomar, decidieron construir un fuerte triangular en la punta de enfrente, en la Península de Crozon. En marzo de ese año, el capitán español Tomás Práxedes empezó la construcción del fuerte, donde se instaló junto con unos 387 españoles de los tercios y un montón de cañones para mantener la posición.
Hacía octubre se vieron sitiados por un ejercito compuesto, según se cuenta, por 3.000 franceses, 2.000 ingleses, 300 arqueros a caballo y 400 gentilhombres. Hasta el 15 de noviembre de 1598 estuvieron esperando por un ejercito de apoyo terrestre comandado por el maestre de campo de los antiguos tercios de Flandes del rey Felipe II de España, Don Juan de Aguila y Arellano; pero la ayuda nunca llegó (decir que este gran capitán español, cuya vida parece una novela de Javier Pérez Reverte, obtuvo increíbles victorias en estas guerras, pero en este caso concreto, su ejercito quedó estancado e inmovilizado en Plomodiern).

Ese fatídico día, los 387 defensores no rindieron el fuerte, resistieron a la numerosa fuerza aliada protestante hasta que este gran grupo de asedio logro finalmente desmantelar la construcción y de los defensores españoles del interior sólo quedaron 13 supervivientes. Desde luego, de estos últimos 13 soldados nada se sabe. Y del recuerdo histórico de nuestra pasada gloria imperial y de los héroes que vivieron y resistieron semejante asedio ya nadie tiene conciencia. Que sirva este relato y estas fotos para rendir homenaje a tantos valientes que ahora están en el olvido.
https://picasaweb.google.com/thiodah/17BrestOceanAbadiaDeDaulasLeFaouPontDeTerenezPointeDesEspagnolsCrozonBarco?authkey=Gv1sRgCJ28iuuriL-aoAEPara saber más del gran capitán español Don Juan de Aguila y Arellano:
http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_del_%C3%81guilahttp://www.tercios.org/personajes/aguila.htmlhttp://eltornaviaje.blogspot.com/2009/05/juan-del-aguila-y-arellano-maestre-de.htmlhttp://herenciaespanola.blogspot.com/2008/01/frey-juan-del-aguila-y-arellano.htmlMás sobre “Pointe des Espagnols”
http://fr.wikipedia.org/wiki/Pointe_des_Espagnolshttp://www.crozon-bretagne.com/tourisme/decouverte/roscanvel/pointe-des-espagnols.phphttp://www.roscanvel.fr/La-Pointe-des-Espagnolshttp://atlantikwall.superforum.fr/t4886-fortifications-a-la-pointe-des-espagnolshttp://atlantikwall.superforum.fr/t6829-pointe-des-espagnols-ancienne-batterie-ss-roc-de-pourjoint