Las carreteras en invierno

Publicado por El Japones Errante en

Nuestro vicio, nuestra pasión, al margen del tiempo

Comienza la estación del frío y las nieves pero sin embargo siguen viniendo días soleados, ideales para rodar sólo o en buena compañía. Pero ojo, que ni todo lo que reluce es oro, ni todo el monte orégano.

Que por las zonas que da el sol se esté a una temperatura agradable no quiere decir que la temperatura del asfalto y las zonas sombrías sean totalmente seguras. Y con un poco placa de hielo para fastidiar el viaje.

Desde mi punto de vista, cuando organizamos una salida o salgo sólo, tengo presente por donde vamos a ir, si la primera zona que vamos a rodar está poco transitada igual es preferible atrasar un poco la hora de salida, así damos tiempo a que la temperatura del ambiente y sobre todo de la carretera suba algo y evitar alguna posible placa de hielo.

Una vez en ruta, en el caso de mi montura que dispone de termómetro, voy controlando la temperatura ambiente y así puedes orientarte dependiendo de los grados existentes de que cuando haya alguna zona sombría pueda existir ese peligro invisible. Cuando la carretera está húmeda hay que ir con la máxima precaución y atentos, pero cuando la vemos seca, solemos soltarnos un poco para disfrutar.

Es así cuando nos podemos encontrar alguna sorpresa, pues en las zonas sombrías nos cuesta más distinguir si la carretera tiene sombras o humedad o algo peor. Por lo que es recomendable entrar despacio a ver el comportamiento de las gomas, incluso echar una bota a tierra para ver el grado de deslizamiento. No es una regla de oro, pero por lo menos a mí me sirve para saber que me puedo encontrar. 

En ocasiones me he encontrado también que en zonas demasiado sombrías, los encargados del mantenimiento de la carretera echan un gran montón de sal. Claro que para los vehículos de cuatro ruedas está bien, pero para nosotros es como cuando vas por asfalto y pasas por una zona con gravilla, el valor y el coraje se suben a tu cuello a la vez y parece que te estrangulan.

Normalmente nos encontraremos que ese cambio de soleado a sombra suele ser en curva y es ahí donde se alinean los planetas para ponernos en guardia, pues pasamos de un entorno controlado a otro un poco aleatorio, además del peligro del estado del asfalto también estamos entrando en un giro y la temperatura de la carretera puede variar bruscamente, lo que nos haría perder grip.

Lo ideal sería tomar las mismas medidas de seguridad que cuando viajamos por una carretera con lluvia. Pesar que esa zona sombría está mojada, y realizar el giro inclinando la moto mientras nos mantenemos nosotros verticalmente, de esta manera conseguimos cargar de menos presión e inercia la rueda delantera.

Hay que ver como se comporta y si observamos algún extraño, tomaremos las medidas oportunas. En caso contrario no hace falta que vayamos erguidos ni tensos, pues teniendo un poco de cabeza podemos disfrutar igualmente en este tipo de escenarios. En esta época del año además el sol es cuando más oblicuo a la tierra está y es por ello que aparecen más zonas sombrías en nuestras rutas.

Creo que con un poco de precaución y controlando ciertos factores, podemos disfrutar de un día de ruta por nuestros paisajes


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *